La crisis humanitaria en Sudán se agrava con el aumento de la violencia en Kordofán y Darfur
La violencia en las regiones sudanesas de Kordofán y Darfur ha provocado un deterioro significativo en la crisis humanitaria del país. Según Naciones Unidas, más de 450 civiles, incluidos al menos 35 niños, perdieron la vida durante ataques recientes en aldeas cercanas a la localidad de Bara, en la provincia de Kordofán del Norte.
Organizaciones humanitarias alertan que las comunidades afectadas están atrapadas entre líneas de combate activas y cambiantes, sin posibilidad de huir ni acceso a necesidades básicas o asistencia vital. Desde abril de 2023, el enfrentamiento entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) ha causado al menos 40.000 muertes y generado una grave crisis de desplazamiento y hambre, concentrándose principalmente en estas dos regiones.
Los ataques recientes incluyen bombardeos militares que han dejado numerosas víctimas civiles y destrucción de aldeas. La movilidad dentro de Kordofán está prácticamente bloqueada, lo que ha obligado a organizaciones como Mercy Corps a suspender temporalmente sus operaciones en varias localidades. Además, miles de personas han huido hacia Darfur, donde la situación humanitaria ya era crítica.
Los desplazados enfrentan condiciones extremas durante sus desplazamientos, con escasez de agua, alimentos y refugio adecuado. La propagación de enfermedades como el sarampión y la amenaza de un brote de cólera complican aún más la emergencia sanitaria. Con la temporada de lluvias acercándose, los expertos advierten que la situación podría agravarse aún más.