El 80% de los proyectos hospitalarios concesionados en Chile enfrentan retrasos que retrasan la incorporación de más de 3.700 camas al sistema de salud
La mayoría de los proyectos hospitalarios gestionados a través del sistema de concesiones en Chile enfrentan retrasos significativos, lo que impide la incorporación de más de 3.700 camas y 111 pabellones quirúrgicos en el país. De los 14 hospitales y redes hospitalarias adjudicados, ocho están atrasados, principalmente por hallazgos arqueológicos, problemas contractuales y dificultades administrativas. Entre los casos más notorios se encuentran el Hospital del Salvador, con una demora de seis años, y el Hospital de La Serena, con tres años de retraso, ambos operados por empresas mexicanas y españolas respectivamente.
Estos obstáculos impactan directamente en la atención sanitaria, evidenciado en las largas listas de espera que superan las 390 mil cirugías pendientes y las más de 2,6 millones de consultas especializadas acumuladas. La escasez de infraestructura sanitaria en Chile, que cuenta con solo 1,98 camas por cada mil habitantes frente al promedio OCDE de 4,8, agrava esta situación. Aunque el Estado impulsa nuevos proyectos hospitalarios mediante concesiones, los retrasos generan cuestionamientos sobre la eficacia del modelo. Expertos en gestión pública defienden su uso, señalando que con mejoras en la coordinación y fiscalización se puede optimizar su funcionamiento, aunque reconocen que los conflictos judiciales y los obstáculos en las obras requieren atención urgente para evitar mayores demoras.