Irán logra vulnerar parcialmente las defensas aéreas de Israel durante conflicto de junio
En el conflicto que mantuvieron durante 12 días en junio, Irán logró aumentar la capacidad de penetración de sus misiles frente al sistema de defensa aérea israelí, considerado uno de los más sofisticados a nivel mundial. Aunque la mayoría de los proyectiles y drones fueron interceptados, modificaciones en la estrategia iraní permitieron detectar y explotar vulnerabilidades en las defensas israelíes.
Expertos en defensa antimisiles indicaron que Irán comenzó a utilizar misiles más avanzados y de mayor alcance lanzados desde diversas ubicaciones dentro de su territorio. Además, ajustaron la sincronización y patrones de ataque, dispersando geográficamente sus objetivos para dificultar la respuesta defensiva. Estos cambios resultaron en una duplicación del porcentaje de misiles que lograron evadir la intercepción israelí entre la primera y segunda mitad del enfrentamiento.
El sistema antimisiles israelí está compuesto por tres capas principales: la Cúpula de Hierro para amenazas de corto alcance, la Honda de David para misiles balísticos y cohetes de mediano a largo alcance, y el sistema Arrow para interceptar misiles de largo alcance incluso fuera de la atmósfera. Pese a su alta efectividad, datos del Instituto Judío para la Seguridad Nacional (JINSA) mostraron que el 16% de los misiles iraníes lograron impactar objetivos en Israel durante la segunda mitad del conflicto.
Analistas señalan que esta vulnerabilidad se debe a un proceso continuo de ensayo y error por parte iraní, que incluyó cambios en horarios y volumen de ataques, así como el uso de misiles hipersónicos como el Fattah-1, capaz de evadir interceptores tradicionales. La campaña también implicó ataques más fragmentados durante el día desde múltiples puntos, con el objetivo declarado por expertos israelíes de desarticular la cohesión del sistema defensivo.