La Liga Goodman: Un legado de baloncesto y comunidad en el corazón de Southeast DC
En el barrio Barry Farm, ubicado en Southeast Washington, la Liga Goodman se ha convertido en un símbolo de resistencia y unión comunitaria a través del baloncesto. Fundada originalmente en 1977, esta liga ha sido renovada y mantenida desde 1996 por Miles Rawls, quien ha transformado las canchas en un punto de encuentro para jugadores de diversas edades y orígenes.
El ambiente durante los partidos es vibrante: desde el sonido de zapatillas golpeando el suelo hasta la mezcla de aromas de comida frita y humo de cigarrillos entre los espectadores que llenan las gradas o se acomodan en sillas alrededor de la cancha. La diversidad de asistentes refleja la riqueza cultural del área, con estilos que van desde la moda urbana hasta atuendos más casuales.
Más allá del deporte, la liga representa un refugio seguro en una zona marcada por dificultades sociales y altos índices de criminalidad. Según Rawls, su objetivo principal es brindar a los jóvenes una alternativa positiva que fomente la camaradería y aleje a muchos de situaciones riesgosas. Este espacio ha visto pasar talentos locales e incluso figuras que han llegado a la NBA, como Kevin Durant.
Tras casi tres décadas dedicadas a este proyecto, Rawls considera que mantener viva la Liga Goodman es su legado más valioso. Para él, el impacto social y la cohesión que genera entre distintos sectores del DMV (D.C., Virginia y Maryland) son motivos suficientes para continuar impulsando esta tradición deportiva y comunitaria.