Mujeres mayores luchan contra desalojos en Ciudad de México: el caso de Rufina Galindo
Rufina Galindo, originaria de Oaxaca y residente durante 65 años en un edificio del Centro Histórico de Ciudad de México, se ha convertido en un símbolo de la lucha contra los desalojos forzosos que afectan a mujeres mayores en la capital mexicana. Tras ser desalojada en 2023 del inmueble donde vivió desde su infancia, Galindo lidera la Red de Desalojadas CDMX, una organización que busca proteger el derecho a la vivienda y combatir el desarraigo urbano provocado por procesos de gentrificación.
Desde 2016, Rufina fue testigo del desalojo de sus vecinos y finalmente sufrió el suyo propio cuando el edificio fue transformado en una bodega. Su experiencia personal la motivó a alzar la voz frente a las injusticias que enfrentan especialmente las mujeres adultas mayores, quienes a menudo temen reclamar sus derechos debido a barreras generacionales y sociales.
Galindo participó activamente en la primera marcha contra la gentrificación realizada en Ciudad de México en julio pasado. Su lucha obtuvo un reconocimiento parcial cuando el Gobierno local anunció un plan para proveer viviendas a personas desalojadas sin separarlas de sus comunidades originales. Sin embargo, Rufina insiste en que no basta con reubicaciones; es fundamental preservar la memoria colectiva y evitar que las familias sean expulsadas hacia las periferias urbanas.
Aunque actualmente vive en un barrio distinto al suyo y prefiere pasar tiempo con su familia cerca del Centro Histórico, Rufina continúa comprometida con esta causa como homenaje a las mujeres que defendieron la tierra durante la Revolución Mexicana y para asegurar que ninguna otra persona mayor pierda su hogar sin luchar por ello.