Israel intensifica ataques en Irán con posible objetivo de cambio de régimen
En una acción sin precedentes, Israel llevó a cabo una serie de ataques contra instalaciones nucleares y objetivos militares en Irán, buscando retrasar el desarrollo de armas nucleares. Sin embargo, las características de los objetivos seleccionados y las declaraciones de funcionarios israelíes sugieren que la operación podría tener un propósito adicional: desestabilizar y posiblemente cambiar el régimen iraní.
Los bombardeos afectaron no solo las instalaciones nucleares, sino también figuras clave en la estructura militar y científica del país. Expertos consideran que estos golpes buscan disminuir la autoridad interna de Irán y crear un escenario propicio para un cambio político, aunque reconocen las dificultades para lograrlo en un contexto tan complejo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dirigió un mensaje a la población iraní en el que afirmó que el régimen teocrático se encuentra en su momento más vulnerable y llamó a la ciudadanía a levantarse contra la autoridad opresora. No obstante, el rechazo histórico y la fuerte presencia del Estado en la sociedad iraní dificultan la movilización popular que pueda derrocar al gobierno.
Por su parte, Estados Unidos ha mostrado apoyo estratégico a Israel, sin manifestar explícitamente interés en promover un cambio de régimen en Teherán. La comunidad internacional mantiene una postura cautelosa ante las acciones militares, conscientes de los riesgos que implica una posible inestabilidad prolongada en la región.
Analistas advierten que destruir completamente el programa nuclear iraní por medios militares es improbable y que cualquier operación de este tipo puede solo retrasar el avance del país hacia una bomba atómica. Además, alertan que si Israel logra eliminar a los líderes militares y científicos, esto podría generar caos interno y fortalecer aún más la línea dura en el poder iraní.
En conclusión, mientras Israel continúa sus acciones militares con el objetivo declarado de defenderse y prevenir amenazas nucleares, existe un debate abierto sobre si estas operaciones podrían desencadenar cambios políticos profundos o simplemente profundizar el conflicto regional.