Ucrania enfrenta críticas por reducción de autonomía a agencia anticorrupción bajo Zelenski
El Parlamento de Ucrania aprobó recientemente una legislación que otorga al fiscal general, nombrado por la presidencia, mayor control sobre la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) y la Fiscalía Especial Anticorrupción (SAP), lo que ha sido interpretado como un retroceso en la independencia de estos organismos clave para el combate a la corrupción. Esta medida fue impulsada por el partido oficialista liderado por Volodimir Zelenski y ha suscitado críticas tanto internas como externas.
Previo a la aprobación, el servicio secreto ucraniano llevó a cabo una serie de redadas contra funcionarios de la NABU, deteniendo a dos detectives bajo acusaciones de colaboración con Rusia. Estas acciones han sido cuestionadas por organizaciones civiles y socios internacionales, quienes temen que se trate de un intento del Ejecutivo por debilitar los mecanismos de control y supervisión del poder presidencial. Activistas como Daria Kaleniuk han denunciado que estos movimientos podrían buscar desmantelar las instituciones anticorrupción para evitar investigaciones hacia el entorno cercano al presidente.
Expertos y diplomáticos señalan que este cambio también estaría vinculado a una nueva dinámica en la relación entre Zelenski y el expresidente estadounidense Donald Trump, cuyo gobierno mostró menor interés en promover reformas democráticas en Ucrania. La retirada del apoyo estadounidense previo ha dejado a organismos como NABU más vulnerables ante presiones internas. En respuesta, los embajadores del G7 manifestaron su preocupación por estos hechos y anunciaron que abordarán el tema con las autoridades ucranianas para salvaguardar las reformas anticorrupción esenciales para el respaldo internacional y la estabilidad del país.