Clubes de Segunda División denuncian crisis financiera y critican al Sifup por manejo de contratos
La Segunda División Profesional del fútbol chileno enfrenta una profunda crisis económica que amenaza la continuidad de varios clubes. San Antonio Unido, uno de los ejemplos más claros, ha declarado públicamente su insolvencia debido a la incapacidad para cumplir con los pagos salariales desde abril. Guillermo Lee, presidente del club, detalló que los ingresos privados han disminuido considerablemente, alcanzando solo $45 millones en comparación con los $200 a $300 millones recibidos en años anteriores.
En una declaración conjunta, los clubes que integran esta categoría responsabilizan a la ANFP y al Consejo de Presidentes por el limitado apoyo financiero, que los margina frente a las divisiones superiores que cuentan con ingresos por derechos televisivos y mejor infraestructura. Esta situación dificulta la competencia equilibrada y pone en riesgo la existencia misma de estos equipos.
Además, los clubes apuntan directamente al Sindicato de Futbolistas Profesionales (Sifup) por extender el calendario de competencia un mes más para prolongar los contratos de los jugadores, mientras el Consejo de Presidentes rechazó formatos que asegurarían más partidos. Esto ha generado fechas con muy pocos encuentros e incluso jornadas sin actividad para algunos equipos.
Los dirigentes solicitan al Sifup que, en lugar de ejercer presión, actúe como un aliado que colabore en encontrar soluciones para mejorar las condiciones laborales sin comprometer la viabilidad económica de los clubes. Finalmente, hacen un llamado a todas las partes involucradas para trabajar en conjunto y evitar el colapso de una división fundamental para el desarrollo del fútbol chileno.