Informe de AP revela deficiencias en la calidad del agua en parques de casas móviles en EE.UU.
Más de cinco décadas después de la promulgación de la Ley de Agua Potable Segura en Estados Unidos, millones de personas que residen en parques de casas móviles enfrentan una realidad preocupante: no siempre cuentan con las garantías básicas para acceder a agua segura. Un informe elaborado por la Associated Press (AP), basado en datos de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), revela que estos parques presentan tasas significativamente más altas de violaciones a las normas sobre calidad del agua en comparación con ciudades y municipios mayores.
El análisis muestra que cerca del 70% de los parques que gestionan sus propios sistemas hídricos han incumplido las regulaciones en los últimos cinco años, frente al 48% en ciudades y 57% en pueblos grandes. Este problema se agrava debido a que muchos pequeños proveedores, incluyendo estos parques, carecen de personal capacitado y recursos financieros adecuados para cumplir con los estándares establecidos. Además, más de la mitad no realizaron pruebas obligatorias para detectar contaminantes o no reportaron correctamente los resultados.
La situación puede ser aún más grave, ya que algunos parques no están registrados en las bases de datos oficiales y podrían operar sin supervisión alguna. Casos detectados en California evidencian niveles elevados de arsénico cancerígeno consumidos por residentes durante años sin control adecuado. Además, cuando el suministro proviene de fuentes externas, las instalaciones internas deficientes pueden contaminar el agua antes del consumo, un aspecto que no es monitoreado por la EPA.
Los problemas no solo afectan la salud sino también la calidad de vida: frecuentes interrupciones del suministro, agua turbia o con olores desagradables son reportados por residentes que, debido al alto costo y dificultad para trasladar sus viviendas, suelen tolerar estas condiciones adversas. Frente a este panorama, algunos estados como Utah y Colorado han implementado regulaciones más estrictas para garantizar el monitoreo y mejorar la calidad del agua en estos espacios residenciales.