Uno de cada tres adultos mayores en Chile enfrenta simultáneamente soledad y aislamiento social, revela estudio
Un reciente informe del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo ha puesto en evidencia que uno de cada tres adultos mayores en Chile sufre simultáneamente de soledad no deseada y aislamiento social. Aunque comúnmente se asocian, estos dos fenómenos presentan diferencias significativas: la soledad es una experiencia subjetiva relacionada con la percepción de calidad y cantidad de las relaciones personales, mientras que el aislamiento social se refiere a la falta objetiva de contacto con familiares o redes comunitarias.
El estudio reporta que el 49,2% de los adultos mayores siente soledad no deseada, mientras que un 55,5% está en alto riesgo de aislamiento social. Además, un preocupante 28% declara tener solo una o dos personas cercanas en su red social, lo que aumenta su vulnerabilidad. Estos fenómenos también afectan a otros grupos etarios, como los jóvenes y adultos en edad media.
Factores como el género, estado civil, nivel educativo, convivencia y percepción de salud influyen notablemente en la prevalencia de estos problemas. Por ejemplo, las mujeres reportan mayor soledad, especialmente si viven solas o tienen mala salud. La presencia de pareja y la cohabitación reducen significativamente estas sensaciones, sobre todo en hombres. El aislamiento tiende a incrementarse con la edad y es más frecuente entre personas con menor nivel educativo.
Ante este panorama, los expertos subrayan la importancia de implementar políticas públicas que fortalezcan las redes sociales y promuevan entornos intergeneracionales. Además, destacan la necesidad de abordar estas problemáticas desde una perspectiva interseccional que considere las diferencias de género, contexto rural o urbano y nivel educativo para diseñar soluciones integrales y efectivas.