La fe bahaí enfrenta persecución en Medio Oriente a pesar de su presencia global
La fe bahaí, una religión minoritaria con presencia mundial y un mensaje de unidad interreligiosa, enfrenta severas restricciones y persecuciones en varios países del Medio Oriente. En particular, Irán prohíbe esta religión y ha sido acusado repetidamente por organizaciones de derechos humanos de perseguir a sus seguidores.
Además de Irán, donde la represión es más intensa, se reportan casos de discriminación sistemática en naciones como Yemen, Qatar y Egipto. La influencia iraní ha promovido esta intolerancia en territorios bajo su control o influencia directa, como es el caso de los rebeldes hutíes en Yemen y las relaciones económicas con Qatar.
Las prácticas discriminatorias incluyen desde la negación de derechos civiles básicos como el acceso a la educación pública, licencias matrimoniales y terrenos para entierros, hasta detenciones arbitrarias. Un ejemplo reciente es el caso de Remy Rowhani, líder de la comunidad bahaí en Qatar, detenido desde abril bajo cargos relacionados con la promoción de su fe.
A pesar de estas dificultades, la fe bahaí continúa promoviendo un mensaje de tolerancia y coexistencia pacífica. Existen países en la región que muestran mayor apertura hacia esta comunidad, como Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y Túnez. Sin embargo, la persecución en otros lugares sigue siendo un desafío significativo para sus seguidores.