Refuerzo de seguridad en Karbala ante la llegada masiva de peregrinos chiitas por Ashoura
La ciudad iraquí de Karbala recibió a decenas de miles de peregrinos este sábado con motivo de Ashoura, la conmemoración religiosa que recuerda el martirio del Imam Hussein, nieto del profeta Mahoma. Este evento anual es uno de los más importantes para la comunidad chiita a nivel mundial.
Ashoura rememora la batalla de Karbala en el año 680 d.C., donde Hussein y sus seguidores fueron asesinados tras negarse a reconocer al califato omeya, marcando una profunda división entre el islam sunita y chiita. Para los creyentes chiitas, esta fecha simboliza la resistencia frente a la tiranía y la injusticia.
Este año, la celebración ocurre en medio de una escalada regional sin precedentes, tras el reciente conflicto entre Israel e Irán, la caída del presidente sirio Bashar al-Assad y el asesinato de Hassan Nasrallah, líder del grupo libanés Hezbollah. En las calles de Karbala, decoradas con alfombras rojas y puestos que ofrecen alimentos y agua, se observó una multitud proveniente no solo de Irak sino también de países como Irán, Líbano y Pakistán.
Los asistentes vestidos de negro realizaron rituales tradicionales como golpes en el pecho y recitación de elegías. Aunque Ashoura es principalmente una celebración religiosa, algunos grupos expresaron consignas contra Estados Unidos e Israel y mostraron apoyo a la denominada “Eje de Resistencia”, integrado por facciones respaldadas por Irán.
En respuesta a las amenazas históricas durante esta festividad, el ministro del Interior iraquí, Abdul Amir al-Shammari, encabezó una reunión con autoridades de seguridad e inteligencia y representantes de las Fuerzas de Movilización Popular (PMF), coalición mayoritariamente chiita bajo mando militar oficial. El objetivo fue reforzar los controles en los accesos a Karbala y aumentar las operaciones para proteger a los peregrinos.
En paralelo, se intensifican las discusiones sobre el papel futuro de las milicias armadas en Irak. Mientras un portavoz del grupo Kataib Hezbollah reafirmó que sus armas son esenciales para la defensa nacional, desde la región autónoma kurda denunciaron ataques con drones atribuidos a sectores vinculados a las PMF, solicitando al gobierno federal tomar medidas legales. El ejército iraquí rechazó estas acusaciones por carecer de pruebas y advirtió que podrían desestabilizar el país.