Conmemoración discreta de Ashoura en barrios chiíes de Damasco tras la caída de Assad
En Damasco, la tradicional conmemoración de Ashoura, que recuerda el martirio del nieto del profeta Mahoma, el Imam Hussein, ha cambiado significativamente tras la destitución de Bashar Assad. Antes, miles de peregrinos chiíes acudían al santuario de Sayyida Zeinab para participar en procesiones y rituales públicos que llenaban las calles con banderas negras y rojas. Sin embargo, este año las celebraciones fueron más discretas y restringidas a espacios cerrados debido a la nueva realidad política y a los riesgos de seguridad.
La caída del régimen de Assad, apoyado por milicias chiíes extranjeras que defendían el santuario contra extremistas sunitas durante la guerra civil siria, ha generado un ambiente de temor entre los fieles. El reciente atentado suicida en una iglesia cercana, atribuido a un grupo vinculado al Estado Islámico, ha aumentado la sensación de vulnerabilidad. Por ello, las autoridades y líderes chiíes acordaron limitar las actividades públicas para evitar incidentes.
En los barrios chiíes de Damasco como Zain al Abdeed, los asistentes a las ceremonias deben pasar controles rigurosos con detectores de metales antes de ingresar a los husseiniyas (salones de reunión religiosa). La ausencia de peregrinos internacionales también ha afectado económicamente a la zona, donde hoteles que solían estar llenos permanecen vacíos. A pesar de estas dificultades, representantes comunitarios expresan esperanza en que el próximo año se pueda retomar la tradición con normalidad y mayor seguridad para todos.