Seis organizaciones médicas demandan al secretario de Salud de EE.UU. por cambios en políticas de vacunación
Seis destacadas organizaciones médicas estadounidenses, junto a una médica embarazada, presentaron una demanda contra el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) por alterar sin evidencia científica las directrices de vacunación contra el COVID-19 dirigidas a menores y mujeres gestantes.
Entre las entidades demandantes figuran la Academia Estadounidense de Pediatría, el Colegio Estadounidense de Médicos, la Asociación Estadounidense de Salud Pública, la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, la Sociedad de Medicina Materno-Fetal y la Alianza de Salud Pública de Massachusetts. Estas organizaciones denuncian que las modificaciones gubernamentales son arbitrarias y ponen en riesgo la salud pública.
El abogado Richard H. Hugues IV, representante legal de los demandantes, calificó la administración actual como una amenaza para los programas de vacunación en el país. La demanda expone acciones polémicas como la destitución injustificada de 17 miembros del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC, reemplazados por individuos con posturas antivacunas.
Tina Tan, presidenta de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas, expresó su rechazo: “No permitiremos que un funcionario federal elimine la libertad de vacunarse en Estados Unidos ignorando la evidencia científica y procesos establecidos durante décadas”. Además, se señala la cancelación de reuniones científicas clave y el bloqueo a comunicaciones oficiales del CDC.
Un caso destacado es el de una médica embarazada que habría sido privada del acceso a una dosis de refuerzo contra el COVID-19 pese a trabajar en un hospital con alto riesgo. Susan Kressly, presidenta de la Academia Estadounidense de Pediatría, afirmó que las decisiones adoptadas están basadas en el miedo y no en datos científicos.
La demanda solicita la revocación inmediata de los cambios implementados por Kennedy Jr. y una declaración judicial que los declare ilegales. Hasta ahora, el secretario no ha emitido comentarios públicos sobre esta acción legal.
Este conflicto ocurre en un contexto marcado por una fuerte polarización respecto a las políticas sanitarias en Estados Unidos, donde el debate sobre las vacunas continúa generando profundas divisiones sociales. Las organizaciones médicas llaman a mantener la confianza en los profesionales sanitarios y en las recomendaciones fundamentadas en evidencia científica.