Abdullah Öcalan reafirma llamado al fin de la violencia y desarme del PKK en Turquía
Abdullah Öcalan, líder encarcelado del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), ha reiterado su llamado a poner fin a la violencia y a que la organización entregue sus armas para disolverse. El mensaje fue difundido desde la prisión de Imrali, donde cumple cadena perpetua desde 1999.
En un video emitido por la agencia Firat, cercana al PKK, Öcalan afirmó que confía más en el poder de la política y la paz social que en las armas, subrayando que la estrategia de guerra de liberación nacional ha concluido. Además, destacó que se ha logrado que el Estado turco reconozca la existencia del pueblo kurdo.
El pasado 27 de febrero, Öcalan ya había pedido en una carta abierta al PKK abandonar las armas, y en mayo la organización anunció oficialmente su disolución y el fin de su lucha armada. Actualmente, se espera el inicio del proceso formal de entrega de armas, que según fuentes vinculadas al PKK y al partido prokurdo DEM comenzaría el 11 de agosto en el norte de Irak, donde se encuentran sus principales bases.
El proceso estará supervisado por los servicios de inteligencia turcos y contará con una comisión parlamentaria encargada de establecer las bases legales para el desarme. Sin embargo, aún no hay detalles sobre cómo se gestionará la reintegración o reasentamiento de los excombatientes. El conflicto entre el PKK y Turquía, iniciado en 1984 con demandas iniciales independentistas, ha dejado aproximadamente 45.000 muertos y actualmente se centra en reivindicaciones políticas y culturales para la minoría kurda.