Pedro Sánchez presenta plan anticorrupción tras admitir haber considerado renunciar
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, admitió este miércoles en el Congreso de los Diputados que durante las últimas semanas contempló la posibilidad de dimitir y convocar elecciones ante los escándalos de corrupción que afectan al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Sin embargo, descartó estas opciones argumentando que “tirar la toalla no es nunca una opción” y presentó un Plan Estatal de lucha contra la corrupción con 15 medidas para reforzar los controles y sanciones.
En su intervención, Sánchez expresó su decepción personal por haber confiado en los últimos secretarios de Organización del PSOE implicados en presuntas corruptelas y asumió parte de la responsabilidad. Recalcó que su partido es ejemplar y que la traición de unos pocos no debe empañar al conjunto. El plan anticorrupción, elaborado junto con la coalición Sumar y con asesoría de la OCDE, incluye ejes como prevención, protección a denunciantes, fortalecimiento judicial, recuperación de bienes y promoción de una cultura ética.
Entre las medidas anunciadas destacan el uso de inteligencia artificial para detectar irregularidades en el sector público, auditorías externas a partidos políticos, publicación de donaciones superiores a 2.500 euros, mayor protección para denunciantes, incremento del número de jueces especializados y ampliación de plazos de prescripción. El gobierno se comprometió a un seguimiento riguroso con informes públicos a los 12 y 24 meses.
En medio del debate parlamentario, los socios habituales del Ejecutivo evitaron exigir la dimisión de Sánchez aunque algunos expresaron reservas. En contraste, la oposición liderada por el Partido Popular y Vox criticó duramente al presidente y rechazó las medidas como insuficientes, exigiendo su salida inmediata. La vicepresidenta Yolanda Díaz instó a un cambio profundo para transformar el país y no solo resistir ante la crisis.