Hospital Shifa en Gaza opera al límite tras intensos bombardeos israelíes y casi dos años de conflicto
El Hospital Shifa, considerado el pilar del sistema sanitario en la Franja de Gaza, se encuentra prácticamente paralizado luego de 21 meses de conflicto armado y dos grandes incursiones militares israelíes. Las instalaciones sufren daños severos, con aproximadamente el 70% del complejo destruido, según estimaciones administrativas.
Los pasillos del hospital están colmados de heridos por los bombardeos y su morgue se encuentra saturada. El personal médico realiza cirugías en condiciones precarias, muchas veces a la luz de teléfonos celulares debido a los constantes cortes eléctricos provocados por la escasez de combustible. Pacientes que requieren tratamientos como diálisis esperan en medio de escombros y áreas dañadas.
Israel justifica sus ataques señalando que Hamas utiliza estas infraestructuras para actividades militares, aunque el personal sanitario niega estas acusaciones. Sin embargo, se reporta la presencia frecuente de miembros de seguridad de Hamas dentro de las instalaciones, algunas zonas restringidas al público. Bajo el derecho internacional, los hospitales pueden perder su estatus protegido si se emplean con fines bélicos.
La situación humanitaria se agrava por el bloqueo israelí que limita la entrada de suministros médicos y la precariedad generalizada que enfrenta Gaza. Muchos trabajadores son voluntarios y laboran extensas jornadas sin remuneración. La falta de insumos y las condiciones insalubres complican aún más la atención a los pacientes en medio del conflicto.