Texas desaprovechó una década para financiar sistema de alerta por inundaciones en Kerr County
En Kerrville, Texas, múltiples entidades estatales y locales dejaron pasar la oportunidad de financiar un sistema de alerta temprana contra inundaciones, proyecto valorado en aproximadamente un millón de dólares, que buscaba proteger a los 50 mil habitantes del condado y a los miles de campistas y turistas que frecuentan la zona conocida como “flash-flood alley” a lo largo del río Guadalupe.
A pesar de que otras comunidades cercanas implementaron sistemas con sirenas para advertir sobre peligros inminentes, Kerr County enfrentó oposición interna debido a preocupaciones sobre el costo y el ruido que podrían generar las alarmas. Como resultado, se optó por un sistema sin sirenas basado en sensores para monitorear niveles del río, pero sin recursos suficientes ni apoyo financiero estatal o municipal para su ejecución.
Intentos por obtener fondos federales a través del programa de mitigación de riesgos fueron rechazados por deficiencias en las solicitudes o por priorizar áreas afectadas por huracanes. Asimismo, una oferta estatal consistente en un préstamo sin intereses fue descartada por considerarse insuficiente. La ciudad más grande del condado, Kerrville, rechazó participar con una contribución económica para el proyecto.
Esta falta de inversión dejó al condado vulnerable cuando, durante la madrugada del 4 de julio, fuertes lluvias provocaron una rápida crecida del río Guadalupe que causó al menos 120 muertes y decenas de desaparecidos. Autoridades locales y estatales han llamado a evitar culpas públicas mientras se comprometen a aprobar financiamiento para futuras iniciativas similares. Sin embargo, la indignación entre residentes y funcionarios crece ante la percepción de negligencia en la prevención de esta tragedia.