Gobierno chileno afirma que arancel de EE.UU. al cobre no es un ataque directo a Chile
El gobierno del presidente Gabriel Boric se prepara para recibir en los próximos días la orden ejecutiva del presidente estadounidense Donald Trump, que establece un arancel del 50% sobre las importaciones de cobre a partir del 1 de agosto. El canciller Alberto van Klaveren explicó que aún esperan conocer los detalles específicos de esta medida antes de evaluar su impacto concreto.
Van Klaveren enfatizó que este arancel se aplica a un producto en particular, no a un país, y señaló que representa un impuesto dirigido a los consumidores estadounidenses, no una sanción específica contra Chile. Asimismo, rechazó las críticas que asocian esta medida con supuestas tensiones diplomáticas derivadas de declaraciones previas del mandatario chileno o la participación de Chile en la cumbre del BRICS.
El ministro subrayó que el arancel afecta a diversos exportadores de cobre y no tiene relación con las posiciones políticas o internacionales de Chile. Frente a las críticas desde la oposición, hizo un llamado a la unidad nacional para enfrentar estos desafíos sin politizarlos, dado el papel estratégico del cobre en la economía chilena.
En cuanto a los próximos pasos, el gobierno ha programado reuniones con expertos de distintas sensibilidades políticas para analizar la situación en profundidad. También se convocará al sector minero, tanto público como privado, junto a sus cadenas de valor para dialogar sobre la respuesta adecuada ante esta medida.
Por su parte, Susana Jiménez, presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), destacó la importancia de fortalecer las relaciones comerciales con Estados Unidos y promover negociaciones que beneficien a ambas naciones, preservando una alianza histórica en materia económica.