El arte en uñas extravagantes gana popularidad entre mujeres cubanas pese a la crisis económica
En La Habana, el arte en uñas con diseños elaborados y uñas largas ha cobrado gran protagonismo entre las mujeres cubanas, quienes destinan recursos significativos para mantener esta tendencia estética, a pesar de las limitaciones económicas que atraviesa el país. Esta práctica destaca en un contexto donde la mayoría de la población cuenta con escaso ingreso disponible y enfrenta dificultades para acceder a insumos especializados.
La crisis económica en Cuba se refleja en problemas cotidianos como largas esperas en el transporte público, cortes eléctricos y escasez generalizada. Sin embargo, el nail art se ha convertido en una importante alternativa laboral dentro del reducido sector privado. Profesionales como Marisel Darias Valdés dedican hasta seis horas para crear diseños complejos utilizando productos importados, los cuales son costosos y difíciles de conseguir.
El auge de estos servicios ha ido acompañado del uso estratégico de redes sociales para promocionar el trabajo y atraer clientela, pese a las limitaciones del acceso a internet en la isla. Manicuristas con formación universitaria encuentran en esta actividad una salida económica frente a los bajos salarios estatales. Los precios por servicio oscilan entre 10 y 40 dólares, una suma considerable frente al salario promedio mensual estatal.
Para muchas mujeres cubanas, el cuidado personal es una prioridad incluso ante la escasez alimentaria y otras carencias. Como señala Miralys Maura Cruz, una usuaria con uñas decoradas con cristales, “las uñas son un lujo personal indispensable”. Así, este fenómeno refleja tanto la creatividad como la resiliencia de quienes buscan mantener su identidad y generar ingresos en tiempos difíciles.