Superintendencia de Educación Superior establece norma para proteger la salud mental en campos clínicos
La Superintendencia de Educación Superior (SES) oficializó una normativa que obliga a universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica a implementar medidas para garantizar la salud mental y promover un ambiente respetuoso en los campos clínicos donde los estudiantes realizan sus prácticas profesionales.
Esta iniciativa responde a situaciones críticas vividas por estudiantes, como el caso de Catalina Cayazaya, alumna de terapia ocupacional de la Universidad de los Andes, quien falleció tras sufrir hostigamientos durante su internado. La norma, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, fue desarrollada mediante un proceso participativo que incluyó a diversas instituciones educativas, representantes estudiantiles, autoridades sanitarias y organizaciones civiles.
Entre las principales disposiciones se encuentran la capacitación obligatoria para los equipos docentes clínicos en áreas como pedagogía clínica, ética, género, salud mental y derechos humanos. Además, se exige realizar inducciones previas a las prácticas, difundir recursos de apoyo psicológico y establecer canales confidenciales para denuncias con seguimiento formal. También se estipula la firma de convenios formales entre las instituciones educativas y los centros de salud donde se realizan las prácticas, definiendo claramente derechos y deberes.
El superintendente José Miguel Salazar destacó que esta regulación establece estándares inéditos para proteger a los estudiantes frente a situaciones de maltrato y estrés, asegurando mecanismos efectivos para su prevención y atención. La SES complementará estas medidas con una encuesta anual nacional sobre clima y salud mental en campos clínicos, cuyos resultados orientarán futuras fiscalizaciones.