PKK inicia desarme simbólico tras más de cuatro décadas de conflicto con Turquía
El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) comenzó este viernes un desarme simbólico en la región del Kurdistán iraquí, cerca de Suleimaniya, con el objetivo de poner fin al prolongado conflicto armado contra el Estado turco que se extiende desde 1984 y ha dejado más de 40.000 muertos.
Durante la ceremonia, un grupo inicial de 30 combatientes kurdos quemó sus armas frente a unas 300 personas, en un acto que fue calificado como un gesto hacia la paz y la libertad. Sin embargo, la copresidenta del PKK, Bese Hozat, enfatizó que la continuación del proceso depende de la liberación de Abdullah Öcalan, fundador y líder histórico encarcelado desde hace 26 años en la isla prisión de Imrali.
Hozat también demandó garantías para que los excombatientes puedan regresar a Turquía y participar plenamente en la vida política democrática del país. Por su parte, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan valoró el desarme como un avance significativo para lograr una “Turquía libre de terrorismo” y una paz duradera en la región.
A pesar del optimismo expresado por ambas partes, persisten tensiones y desconfianzas. Expertos señalan la falta de un actor externo que garantice el cumplimiento del acuerdo, mientras que los kurdos denuncian continuos bombardeos turcos contra sus posiciones en Irak, lo que complica el proceso de reconciliación.