Estados Unidos impone aranceles del 50% a Brasil en medio de tensiones políticas
El presidente estadounidense Donald Trump anunció la imposición de aranceles del 50% a las exportaciones brasileñas, una medida que entraría en vigor a partir del 1 de agosto. Aunque la justificación oficial menciona un déficit comercial con Brasil, expertos y autoridades brasileñas interpretan esta acción como una presión política dirigida a defender al expresidente Jair Bolsonaro, actualmente sometido a un juicio por presunto intento de golpe de Estado.
El contexto político es complejo: el juicio contra Bolsonaro avanza en la Corte Suprema brasileña y ha generado movimientos de lobby en Washington, liderados por el diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente. La Casa Blanca y legisladores republicanos han mostrado interés en influir en este proceso judicial. Por su parte, el presidente Lula da Silva ha expresado su intención de negociar antes de que los aranceles se apliquen definitivamente.
Además del conflicto judicial, la disputa incluye aspectos relacionados con la regulación digital. Estados Unidos critica las recientes medidas brasileñas para controlar contenidos en redes sociales, que han afectado plataformas estadounidenses como Rumble y X. En paralelo, la pertenencia y creciente protagonismo de Brasil en el grupo BRICS añade una dimensión geopolítica a la controversia, con Trump advirtiendo sobre posibles sanciones a países alineados con ese bloque.
La Federación de Industrias de São Paulo llamó a mantener la calma ante lo que calificó como “razones no económicas” detrás de los aranceles. Mientras tanto, la diplomacia brasileña continúa negociando discretamente para evitar que estas medidas afecten las relaciones bilaterales y el comercio entre ambos países.