Estados Unidos busca acuerdos para deportar migrantes a terceros países en África
En un esfuerzo por ampliar sus políticas migratorias, la administración de Donald Trump ha explorado la posibilidad de deportar a migrantes a países africanos que no son sus lugares de origen. Hasta ahora, Sudán del Sur ha aceptado ocho deportados provenientes de Estados Unidos y Ruanda se encuentra en conversaciones para establecer un acuerdo similar, mientras que Nigeria ha rechazado presiones para participar en este tipo de programas.
Estos movimientos representan una expansión significativa en las estrategias estadounidenses, que anteriormente habían enviado a migrantes, principalmente venezolanos, a países centroamericanos como Costa Rica, El Salvador y Panamá. Sin embargo, la iniciativa ha generado preocupación entre defensores de derechos humanos debido a la incertidumbre sobre la protección y el estatus legal de los deportados en los países receptores, algunos con antecedentes cuestionables en materia de derechos.
Recientemente, durante una cumbre en la Casa Blanca con líderes de Liberia, Senegal, Guinea-Bissau, Mauritania y Gabón, el presidente Trump discutió la necesidad de que estas naciones acepten el retorno de sus ciudadanos indocumentados en Estados Unidos y también abordó la opción de recibir ciudadanos de terceros países deportados desde EE.UU. Aunque ningún país africano confirmó compromisos formales, algunos analistas sugieren que podrían aceptar estos acuerdos para mantener buenas relaciones bilaterales y evitar sanciones o restricciones económicas.
El caso más destacado es el de Sudán del Sur, que recibió ocho deportados con antecedentes penales, solo uno originario del país. Este hecho ha suscitado críticas internas por considerar que el país no debe convertirse en un destino para criminales extranjeros. Por su parte, Nigeria ha declarado públicamente que no cederá ante presiones para aceptar deportados que no sean sus nacionales. En paralelo, Ruanda continúa negociando con Estados Unidos pese a cuestionamientos internacionales sobre su historial en derechos humanos.