La imprevisibilidad de Trump complica las negociaciones comerciales internacionales
WASHINGTON — En los últimos días, el presidente estadounidense Donald Trump ha intensificado su enfoque agresivo en materia comercial, generando incertidumbre entre países que intentan negociar para evitar el aumento de impuestos a sus exportaciones. Su estrategia incluye la amenaza de elevar aranceles a importaciones de Canadá, la Unión Europea y México, además de imponer gravámenes punitivos a Brasil.
El pasado sábado, Trump anunció tarifas del 30% para la Unión Europea y México, dos de sus principales socios comerciales. Esta postura ha sido calificada como impredecible y poco coherente por expertos como Wendy Cutler, ex negociadora comercial estadounidense, quien señala la dificultad que enfrentan los países para anticipar las acciones del mandatario.
El conflicto con Canadá escaló cuando Trump anunció un aumento al 35% de los aranceles sobre numerosos productos canadienses a partir del 1 de agosto, pese a los esfuerzos previos del primer ministro canadiense para alcanzar un acuerdo antes del 21 de julio. Este anuncio se produjo incluso después de que Canadá eliminara un impuesto digital que afectaba a empresas tecnológicas estadounidenses.
Paralelamente, en una medida sin precedentes, Trump impuso un arancel del 50% a Brasil en respuesta al proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro. Esta decisión fue criticada por basarse en afirmaciones incorrectas sobre déficits comerciales y refleja una utilización de los aranceles como herramienta para influir en asuntos políticos internos de otros países.
A pesar de la limitada efectividad hasta ahora de estas tácticas para forzar acuerdos favorables, Estados Unidos mantiene una posición dominante gracias a su gran economía y mercado consumidor. Sin embargo, varios países muestran resistencia ante las demandas estadounidenses y buscan diversificar sus relaciones comerciales para reducir su dependencia.