Recortes de ayuda de EE.UU. paralizan investigación de vacuna contra el VIH en Sudáfrica
Sudáfrica enfrenta un duro golpe en su investigación para combatir el VIH tras la abrupta cancelación de fondos por parte del gobierno de Estados Unidos. Apenas una semana antes de iniciar ensayos clínicos de una prometedora vacuna contra el VIH, científicos recibieron la orden de detener todos los trabajos, producto de la retirada de un aporte de 46 millones de dólares que formaba parte del programa BRILLIANT.
Este recorte forma parte de una reducción generalizada en la ayuda extranjera estadounidense, impulsada por la administración Trump con un enfoque en prioridades internas. Sudáfrica, que concentra la mayor carga mundial de personas viviendo con VIH, ha sido especialmente afectada, perdiendo cerca de 400 millones de dólares anuales provenientes de agencias como USAID y PEPFAR.
Los investigadores locales advierten que esta medida compromete no solo proyectos actuales sino también futuros avances en tratamientos y prevención del VIH. Además, se han registrado despidos masivos entre profesionales vinculados a estos programas, incluyendo personal técnico y consejeros, lo que repercute directamente en el acceso a medicamentos y seguimiento sanitario.
El gobierno sudafricano estima pérdidas superiores a los 107 millones de dólares en fondos para investigación durante los próximos cinco años. Mientras tanto, universidades y centros científicos buscan alternativas financieras para continuar con sus estudios, aunque reconocen la dificultad para reemplazar los recursos estadounidenses. Organismos internacionales como ONUSIDA han manifestado preocupación por el impacto regional y global que estas reducciones pueden generar.