Incendios forestales afectan el Gran Cañón y dañan un histórico lodge en el North Rim
El Gran Cañón, ubicado en el noroeste de Arizona y reconocido por sus impresionantes paredes rocosas de colores rojo, naranja y púrpura, recibió cerca de cinco millones de visitantes el año pasado. Sin embargo, en 2023 una serie de incendios forestales ha impactado de manera significativa la zona norte del parque, conocida como North Rim, que suele ofrecer un ambiente más tranquilo para los turistas.
El North Rim, que representa aproximadamente el 10% del total de visitantes del parque y está abierto solo entre mayo y octubre debido a las condiciones climáticas, ha cerrado anticipadamente su temporada tras la destrucción de un lodge histórico y varias cabañas. Mientras tanto, el South Rim permanece abierto durante todo el año y es la zona más concurrida, con una historia ligada al desarrollo turístico desde la llegada del primer tren a vapor en 1901.
El Gran Cañón se extiende por cerca de 1.900 millas cuadradas (5.000 kilómetros cuadrados), con el río Colorado atravesándolo durante unos 278 millas (447 kilómetros). Su formación geológica es producto del levantamiento tectónico seguido por la erosión fluvial iniciada hace aproximadamente 5 a 6 millones de años. Además de su valor natural, la región tiene una profunda importancia cultural e histórica para once tribus indígenas, incluyendo a los Hopi y Diné (Navajo), cuyos ancestros habitaron el área desde hace más de 12.000 años.
La historia europea del Gran Cañón comenzó en 1540 con la expedición española liderada por Francisco Vázquez de Coronado, aunque la región permaneció mayormente inexplorada por los europeos durante siglos debido a su difícil acceso. Fue en el siglo XIX cuando exploradores como John Wesley Powell comenzaron a mapear y describir sus características geológicas y paisajísticas.