Alta rotación de entrenadores marca la Primera B tras primeras 15 fechas
La Primera B del fútbol chileno vive una temporada convulsa en cuanto a la estabilidad de sus entrenadores. Tras las primeras 15 fechas, más de la mitad de los clubes han optado por reemplazar a sus técnicos, evidenciando una tendencia a la inmediatez y poca paciencia con los procesos deportivos.
El último caso fue el despido de Héctor Almandoz en Curicó Unido, que deja al equipo en la undécima posición con 17 puntos. Este movimiento se suma a las salidas recientes de Hernán Peña en Antofagasta y Damián Muñoz en San Luis, sumando un total de diez directores técnicos cesados en lo que va del campeonato. Entre los relevos también figuran nombres como Miguel Ponce (Rangers), Luis Marcoleta (Santiago Morning) y Mario Salas (Temuco).
Solo cinco entrenadores han logrado mantener su cargo desde el inicio del torneo: Germán Cavalieri (San Marcos de Arica), Hernán Caputto (Copiapó), Cristián Muñoz (Universidad de Concepción), César Bravo (Cobreloa) y Manuel Suárez (Concepción). Almandoz, con experiencia en el ascenso, señaló que esta alta rotación se debe a la competitividad del torneo y a la exigencia creciente de los clubes por resultados rápidos, lo que dificulta sostener proyectos a largo plazo.
Por su parte, Víctor Rivero, otro técnico con trayectoria en la división, lamenta que las decisiones se tomen bajo presión y sin creer en los procesos. Además, Carlos Ramos, presidente del Colegio de Entrenadores de Chile, advirtió sobre la falta de proyectos sólidos detrás de estos cambios y criticó el poco respeto hacia los entrenadores, además de enfatizar la importancia de que los clubes cumplan con las obligaciones contractuales tras los despidos.