Aranceles de EE.UU. al cobre: desafíos y oportunidades para Chile y Perú
El anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre la aplicación de un arancel del 50% a las importaciones de cobre ha generado preocupación en los mercados internacionales y en los principales países productores, Chile y Perú. Esta medida, que entraría en vigor el 1 de agosto, plantea interrogantes sobre el futuro de una industria clave para ambas economías.
Chile, líder mundial en producción de cobre, aporta más del 36% del cobre refinado consumido por Estados Unidos. Joaquín Villarino, presidente del Consejo Minero chileno, advirtió que esta dependencia es significativa, ya que EE. UU. no puede satisfacer rápidamente su demanda interna sin importar cobre de Chile. Por su parte, la ministra de Minería Aurora Williams subrayó la falta de detalles oficiales sobre la medida y la necesidad de esperar información precisa para evaluar su alcance.
En contraste, Perú, tercer productor global, tiene una menor exposición directa al mercado estadounidense, ya que solo el 3% de sus exportaciones de cobre se destinan a EE. UU. Sin embargo, expertos como José Gonzales señalan que podrían verse afectados productos derivados del cobre procesados en terceros países. El ministro peruano Raúl Pérez-Reyes destacó que un posible aumento en los precios del metal podría beneficiar a las finanzas públicas si no se producen mayores disrupciones comerciales.
Ambos países coinciden en que la coyuntura representa un desafío pero también una oportunidad para diversificar mercados y fortalecer relaciones internacionales, especialmente con China. La creciente demanda global por cobre vinculada a la transición energética podría favorecer a Chile y Perú si logran adaptarse a las nuevas condiciones comerciales impuestas por EE. UU.