Armenia y Azerbaiyán no logran avances en la negociación para poner fin al conflicto de décadas
En Abu Dhabi, los mandatarios de Armenia y Azerbaiyán sostuvieron una nueva ronda de conversaciones destinadas a resolver un conflicto que se extiende por casi cuatro décadas en el Cáucaso Sur. Sin embargo, no se alcanzaron avances significativos para firmar un tratado de paz definitivo.
Tras la recuperación total por parte de Azerbaiyán del control sobre la provincia de Nagorno Karabaj —que estuvo bajo dominio de fuerzas étnico-armenienses desde los años 90— ambas naciones han intentado formalizar un acuerdo bilateral. Aunque en marzo se consensuó el texto del posible tratado, la reunión reciente no aclaró plazos para su ratificación.
El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, y el presidente azerí, Ilham Aliyev, coincidieron en continuar trabajando en temas delicados como la demarcación fronteriza y acordaron mantener medidas para fomentar la confianza mutua. La disputa también incluye la apertura de un corredor terrestre hacia el exclave azerí de Najicheván, atravesando la región armenia de Syunik.
El conflicto ha generado tensiones internas en Armenia, donde las comunidades fronterizas rechazan la definición de límites que consideran una cesión territorial. Las protestas masivas del año pasado demandaron la renuncia de Pashinyan y manifestaron rechazo a la transferencia de poblados a Azerbaiyán. En respuesta, el gobierno armenio ha reprimido a líderes opositores, incluyendo a altos representantes de la Iglesia Apostólica acusados de conspirar contra el Ejecutivo.