Ataques israelíes en Gaza dejan al menos 30 muertos, según autoridades sanitarias
Durante la noche y la madrugada del lunes, ataques israelíes en distintas zonas de la Franja de Gaza causaron la muerte de al menos 30 personas, informaron hospitales locales. Paralelamente, el ejército israelí comunicó haber eliminado a un alto líder de Hamas que mantenía a una rehén en su domicilio.
El conflicto, que se intensificó tras el ataque de Hamas el 7 de octubre de 2023, continúa vigente pese a las conversaciones recientes entre el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que no lograron avances significativos en un acuerdo para un alto al fuego ni la liberación de rehenes.
En el sur de Gaza, doce personas fallecieron por los bombardeos, incluyendo tres individuos que esperaban recibir ayuda humanitaria, según informó el Hospital Nasser en Khan Younis. El Hospital Shifa en Gaza también reportó la recepción de doce cuerpos, entre ellos tres niños y dos mujeres, tras ataques en el norte. Por su parte, el Hospital Al-Awda señaló seis muertos y ocho heridos en la zona del campamento de refugiados Nuseirat.
El ejército israelí sostiene que sus operaciones están dirigidas exclusivamente contra militantes y que procura evitar daños colaterales a civiles. Además, responsabiliza a Hamas por las víctimas civiles debido a que los combatientes operan dentro de áreas densamente pobladas.
En otro comunicado, las Fuerzas Armadas israelíes confirmaron que un ataque realizado el 19 de junio acabó con la vida de Muhammad Nasr Ali Quneita, acusado de participar en el ataque inicial del 7 de octubre y de mantener cautiva a Emily Damari, ciudadana israelí-británica. No hubo pronunciamiento oficial por parte de Hamas ni confirmación independiente sobre esta información.
El conflicto ha dejado hasta ahora cerca de 58.000 palestinos muertos según el Ministerio de Salud de Gaza, entidad administrada por Hamas y considerada por Naciones Unidas como fuente fiable para las cifras del conflicto. Más del 50% de las víctimas son mujeres y niños. Israel no distingue entre civiles y combatientes en sus reportes.
La ofensiva israelí ha devastado amplias zonas del territorio gazatí y ha desplazado forzosamente al 90% de su población. Organizaciones humanitarias denuncian dificultades para proporcionar alimentos y asistencia debido a restricciones militares israelíes y al colapso del orden público. Expertos alertan sobre una crisis alimentaria inminente.