Chile frente al arancel de Trump al cobre: desafíos y tensiones políticas internas
El reciente anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la imposición de un arancel del 50% al cobre ha encendido las alarmas en Chile, principal productor mundial del metal rojo. Aunque expertos advierten que es prematuro precisar los efectos concretos, coinciden en que el déficit productivo podría agravarse ante una creciente demanda global, especialmente impulsada por la transición energética y el desarrollo de tecnologías limpias.
En este contexto, la política chilena se ha visto marcada por fuertes críticas y llamados a la unidad. El oficialismo ha cuestionado duramente a partidos como el Republicano y el Nacional Libertario por mostrar una postura favorable hacia Estados Unidos, instándolos a priorizar los intereses nacionales y dejar de lado influencias externas.
El cobre es fundamental para la electrificación y las energías renovables, sectores en auge en Chile con iniciativas legislativas en camino. Mientras tanto, el director del Magíster en Negocios Sostenibles de la Universidad Adolfo Ibáñez, Esteban Koberg, subraya que la medida estadounidense responde más a una estrategia política que a un cambio estructural del mercado, dado que China sigue siendo el principal consumidor. Sin embargo, si el arancel se extiende al cobre refinado, donde EE. UU. tiene mayor presencia, las consecuencias podrían ser más significativas.
En el plano político nacional, figuras como la candidata Evelyn Matthei han ofrecido colaboración urgente para enfrentar esta situación, mientras que José Antonio Kast criticó las decisiones diplomáticas recientes del presidente Boric, calificándolas de imprudentes. A su vez, la diputada Daniella Cicardini denunció contradicciones en discursos patrióticos que respaldan intereses extranjeros. Por último, desde el círculo del candidato Johannes Kaiser se aclaró una posición libertaria no proteccionista frente a estas medidas.