China y Taiwán: ¿Por qué una invasión militar directa aún es incierta?
China ha reforzado significativamente su capacidad militar con misiles balísticos, plataformas anfibias y fuerzas aéreas modernas, preparándose para un posible conflicto con Taiwán. El presidente Xi Jinping ha ordenado al Ejército Popular de Liberación estar listo para cualquier contingencia relacionada con la isla antes de 2027, lo que ha elevado la tensión regional y motivado a Taipéi a iniciar sus maniobras militares anuales.
Sin embargo, expertos señalan que una invasión directa enfrenta importantes obstáculos. La geografía taiwanesa presenta dificultades naturales como aguas poco profundas, terrenos montañosos y condiciones climáticas adversas. Además, purgas recientes en el alto mando chino han generado incertidumbre sobre la cohesión y liderazgo dentro del EPL, afectando su preparación para una operación de gran escala.
Ante estos desafíos, analistas coinciden en que un bloqueo aéreo y marítimo sería la estrategia más viable para China. Esta táctica permitiría ejercer presión sin incurrir en los riesgos de una invasión anfibia que podría resultar en un fracaso con consecuencias políticas internas y repercusiones internacionales. Así, mientras Beijing continúa fortaleciendo su arsenal y realizando ejercicios militares alrededor de Taiwán, el escenario bélico directo sigue siendo una opción compleja y arriesgada.