Cierre del principal centro de atención afirmativa de género para menores en EE.UU. genera protestas en Los Ángeles
El Centro para la Salud y Desarrollo de Jóvenes Transgénero del Hospital Infantil de Los Ángeles, el mayor proveedor público de atención afirmativa de género para niños y adolescentes en Estados Unidos, cerrará sus puertas el próximo 22 de julio. Esta decisión responde a amenazas del gobierno federal durante la administración Trump de retirar fondos a instituciones que brindan este tipo de atención a menores.
El centro, que funcionó por más de 30 años, ha sido un espacio vital para miles de jóvenes trans y no binarios, ofreciendo desde terapia psicológica hasta tratamientos hormonales bajo supervisión médica. Pacientes como Sage Sol Pitchenik, quien asistió durante seis años, destacan la importancia del apoyo especializado para enfrentar la discriminación y mejorar su calidad de vida.
La medida ha provocado manifestaciones constantes frente al hospital. Activistas, pacientes y profesionales sanitarios reclaman que la clausura representa un abandono hacia una población vulnerable y denuncia que se trata de una decisión política más que médica. Autoridades estatales, como el fiscal general de California Rob Bonta, han señalado que el cierre infringe leyes antidiscriminatorias locales y han emprendido acciones legales contra las políticas federales restrictivas.
Además del impacto directo en la atención clínica, el cierre afecta proyectos de investigación sobre salud transgénero. La comunidad médica y social advierte sobre los riesgos para la salud mental de menores transgénero, quienes presentan tasas elevadas de suicidio. El hospital mantiene que no existen alternativas viables para continuar operando bajo el actual contexto legal y financiero.