Ciudad de México lanza consultas para combatir la gentrificación y proteger el derecho a la vivienda
La Ciudad de México enfrenta un creciente fenómeno de gentrificación, vinculado en gran medida a la llegada masiva de extranjeros, especialmente estadounidenses y trabajadores nómadas, que han impulsado el alza en los precios de las rentas y convertido a la capital en una de las más caras de Latinoamérica. Esta situación ha generado protestas ciudadanas con mensajes críticos hacia este fenómeno y sus actores.
En respuesta, Clara Brugada, jefa de gobierno capitalina y miembro del partido Morena, anunció el inicio de consultas ciudadanas a partir del 28 de julio en zonas especialmente afectadas como las colonias Roma y Condesa. Estas consultas forman parte del plan denominado “Bando Número 1”, que busca desarrollar una estrategia integral para garantizar el derecho a la vivienda, limitar la especulación inmobiliaria y establecer reformas legislativas específicas.
Entre las medidas inmediatas destaca la propuesta de una Ley de Rentas Justas, Razonables y Asequibles, que contemplará un índice regulador de precios de arriendo, mayor supervisión sobre plataformas como Airbnb y la creación de una defensoría para inquilinos. Además, se planea implementar un plan para apoyar al pequeño comercio local en zonas con presión inmobiliaria. La jefa de gobierno defendió estas acciones ante críticas que señalan posibles efectos negativos en la formalidad del mercado inmobiliario, argumentando que una regulación clara puede atraer mayor certeza jurídica e inversión.
Asimismo, se reforzarán las investigaciones contra prácticas ilícitas en el sector inmobiliario, con 22 carpetas abiertas relacionadas con el denominado “Cártel Inmobiliario”. Autoridades locales llaman a fortalecer la legislación anticorrupción en este ámbito mediante coordinación entre diputados federales y locales. Mientras tanto, continúan las manifestaciones sociales contra la gentrificación, algunas con episodios violentos recientes. Las autoridades han pedido evitar estigmatizaciones y reconocen que el problema radica en las desigualdades generadas por esta dinámica urbana.