Denuncian condiciones deplorables en el centro de detención para inmigrantes en Florida
El nuevo centro de detención para inmigrantes ubicado en los Everglades de Florida, apodado “Alcatraz de los Caimanes”, ha generado fuertes críticas por las condiciones precarias en que se encuentran los detenidos. A pesar de la defensa pública realizada por el presidente Donald Trump y el gobernador Ron DeSantis, quienes destacan la dureza del lugar, múltiples denuncias señalan un trato inhumano.
Legisladores y activistas que visitaron la instalación describen un ambiente insalubre, con jaulas superpobladas donde hasta 32 personas comparten espacios reducidos con baños y duchas sin privacidad. Las raciones alimenticias son insuficientes y muy inferiores a las que reciben los empleados del centro. Además, se reportan fallos constantes en electricidad y agua, presencia masiva de mosquitos y falta de acceso adecuado a atención médica y asistencia legal.
Testimonios de detenidos y sus familiares detallan situaciones alarmantes como cinco días sin agua potable, baños desbordados, confiscación de objetos religiosos y condiciones que vulneran derechos básicos. Abogados denuncian que los procesos legales están siendo obstaculizados, negando el debido proceso a muchos migrantes, incluyendo menores de edad. Sin embargo, las autoridades federales y estatales rechazan estas acusaciones y aseguran que el recinto cumple con los estándares requeridos.
Organizaciones como Human Rights Watch y Sanctuary of the South han documentado abusos sistemáticos en varios centros de detención en Florida, evidenciando un patrón de maltrato hacia la población migrante. La alcaldesa del condado Miami-Dade ha calificado estas políticas como inhumanas e ineficaces, advirtiendo sobre una crisis humanitaria que afecta a las comunidades migrantes del estado.