Didier Eribon reflexiona sobre la ruptura entre clases obreras y la izquierda política
En su autobiografía ‘Regreso a Reims’, Didier Eribon comparte una profunda reflexión sobre su vida y el contexto social que lo rodeó. Tras la muerte de su padre, un trabajador de fábrica en Reims, el filósofo y sociólogo francés volvió a su ciudad natal para confrontar sus raíces y analizar los cambios en la relación entre las clases obreras y la política.
Eribon describe cómo su entorno familiar, marcado por precariedad y violencia, influyó en su identidad. A pesar de identificarse con ideas de izquierda, experimentó una distancia significativa con el mundo popular, tanto por su orientación sexual como por sus aspiraciones intelectuales. La huida a París le permitió afirmarse como individuo y cuestionar los vínculos con su pasado, convirtiéndose en un ejemplo de lo que él denomina un ‘tránsfuga de clase’.
El autor señala que la pérdida del vínculo entre las clases obreras y la izquierda política responde a una serie de factores estructurales. Entre ellos, destaca el papel del sistema educativo, las desigualdades culturales y la percepción de inferioridad que sienten muchos trabajadores respecto a las élites. Este fenómeno ha llevado a que sectores que antes apoyaban a la izquierda hoy opten por opciones políticas de derecha o extrema derecha.
Eribon advierte que esta tendencia no es exclusiva de Francia, sino que tiene alcance internacional, incluyendo países como Chile. La desposesión cultural y económica genera sentimientos de relegación e ignorancia que terminan expresándose en votos por partidos ultraconservadores. La responsabilidad recae en las propias organizaciones progresistas, que han dejado de representar adecuadamente los intereses del mundo popular.
Finalmente, el filósofo subraya la importancia de entender cómo la pertenencia social se inscribe en el cuerpo y en la mente, influyendo en comportamientos y decisiones políticas. Para Eribon, revertir esta situación requiere una renovación del pensamiento político de izquierda y una mayor atención a las necesidades culturales y sociales de las clases trabajadoras.