El Banco Mundial reduce su pronóstico de crecimiento global para 2025 ante tensiones comerciales y mayor incertidumbre
El Banco Mundial ha revisado a la baja su pronóstico de crecimiento económico mundial para 2025, situándolo en un 2.3 por ciento, una reducción de 0.4 puntos porcentuales respecto a su estimación anterior. La organización atribuye esta disminución a las elevadas tarifas comerciales y a la creciente incertidumbre que afectan a casi todas las economías del mundo, incluyendo Estados Unidos, China y Europa.
En su informe semestral de Perspectivas Económicas Mundiales, el banco señala que cerca del 70 por ciento de las economías han visto revisadas sus proyecciones, en un contexto marcado por las políticas comerciales erráticas del expresidente Donald Trump y las tensiones en las relaciones internacionales. La escalada de tarifas, que ha elevado los aranceles efectivos en Estados Unidos a niveles no vistos en casi un siglo, ha provocado respuestas similares por parte de China y otros países, lo que ha frenado el comercio global y aumentado la volatilidad en los mercados financieros.
Aunque no prevé una recesión global inminente, el Banco Mundial advierte que el crecimiento será el más débil desde 2008 y estima que para 2027 la expansión del producto interno bruto mundial promediará solo un 2.5 por ciento, la tasa más baja desde los años sesenta. La previsión para el comercio internacional en 2025 también se ha reducido a un crecimiento del 1.8 por ciento, frente al 3.4 por ciento de 2024, en medio de un escenario donde los aumentos tarifarios y las medidas proteccionistas continúan siendo una amenaza.
El informe destaca que las perspectivas negativas podrían agravarse si se incrementan aún más los aranceles estadounidenses, lo que podría desacelerar aún más el comercio global y generar una crisis de confianza generalizada. Sin embargo, también señala que las negociaciones entre Estados Unidos y China en Londres ofrecen cierta esperanza para reducir la incertidumbre, además de que las cadenas de suministro están adaptándose a un nuevo mapa comercial mundial. Se espera que en 2026 la recuperación sea modesta con un crecimiento del 2.4 por ciento, impulsada también por avances en inteligencia artificial y nuevas alianzas comerciales.
Por otro lado, el informe indica que las economías emergentes y en vías de desarrollo experimentarán un crecimiento menor, con una proyección del 3.8 por ciento en 2025, comparado con el 4.1 por ciento previsto anteriormente. Países como México verán una caída significativa en sus expectativas de crecimiento debido a su alta dependencia del comercio con Estados Unidos. China mantiene su previsión estable en un 4.5 por ciento, gracias a sus márgenes fiscales y monetarios para estimular su economía.