El Dalai Lama celebra sus 90 años reafirmando su legado y compromiso con el pueblo tibetano
El Dalai Lama, líder espiritual del budismo tibetano y símbolo mundial de la resistencia cultural tibetana, celebró sus 90 años en la ciudad india de Dharamshala, donde reside en exilio desde 1959 tras huir del control chino en su región natal. Rodeado de miles de seguidores y monjes que desafiaron la lluvia, expresó satisfacción por su vida dedicada al servicio de los demás.
La ceremonia contó con rituales tradicionales que incluyeron música típica y la izada de la bandera tibetana por parte del jefe del gobierno tibetano en el exilio, Penpa Tsering. El Dalai Lama, reconocido globalmente por su humildad y sonrisa, recordó que se considera un simple monje budista, aunque millones lo veneran como una encarnación del dios budista de la compasión.
Durante las celebraciones, el líder espiritual anunció su intención de reencarnar según las tradiciones budistas y descartó la posibilidad de que sea el último Dalai Lama. Este mensaje se da en medio de tensiones con China, que insiste en controlar la designación de su sucesor para mantener influencia sobre el Tíbet. Por su parte, el Dalai Lama ha señalado que su sucesor debería nacer fuera del control chino.
El evento contó con saludos internacionales, incluyendo los del primer ministro indio Narendra Modi y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, quienes destacaron su ejemplo de compasión y unidad. También asistieron seguidores internacionales como el actor Richard Gere, quien lo calificó como un hombre extraordinario. Las celebraciones se replicaron en otras comunidades tibetanas en el exilio, reafirmando el compromiso con la preservación cultural y espiritual de su pueblo.