Elecciones parciales en Japón ponen a prueba la mayoría del primer ministro Ishiba en la Cámara Alta
Este domingo, Japón realiza elecciones parciales para la Cámara Alta del parlamento nacional, conocidas como la Dieta, en las que se decidirá si la coalición gobernante, encabezada por el Partido Liberal Democrático (PLD) del primer ministro Shigeru Ishiba, logra conservar su mayoría legislativa.
Las votaciones se desarrollan en aproximadamente 44.700 colegios electorales desde las 7:00 hasta las 20:00 hora local, con 522 candidatos compitiendo por 125 escaños, que representan la mitad de los 248 asientos de esta cámara y una vacante adicional. El mandato para estos escaños es de seis años, renovándose parcialmente cada tres años.
Un dato relevante es el aumento del voto anticipado, que alcanzó los 21,45 millones de electores, superando en más de cinco millones a las elecciones parciales de 2022, según informó la cadena pública NHK. La campaña electoral ha estado marcada principalmente por la preocupación ciudadana ante el alza del costo de vida debido a una inflación sostenida. Los partidos han propuesto diversas medidas como incentivos económicos directos, reducción o eliminación del impuesto al consumo y políticas específicas para contener los precios del arroz.
Otros temas debatidos incluyen reformas en seguridad social para aliviar las primas, iniciativas para contrarrestar la baja natalidad, política exterior y seguridad nacional —particularmente en respuesta a los aranceles impuestos por Estados Unidos— y regulaciones más estrictas hacia residentes extranjeros, en un contexto donde partidos minoritarios con posturas xenófobas han ganado visibilidad impulsados por redes sociales.
La importancia de estos comicios radica en que el gobierno de Ishiba opera actualmente en minoría tras perder el control de la Cámara Baja en octubre pasado. El PLD junto a su aliado Komeito necesitan asegurar al menos 50 escaños para mantener una mayoría simple y evitar depender de partidos menores que han adoptado posiciones más confrontacionales. Antes de las elecciones, la coalición contaba con 140 escaños.
Las encuestas recientes indican dificultades para retener esa mayoría debido al descontento por la situación económica y la percepción de falta de avances significativos durante esta administración. Una derrota en la Cámara Alta representaría un golpe político considerable para Ishiba y podría desencadenar presiones internas para su renuncia, especialmente tras los malos resultados electorales recientes tanto a nivel nacional como regional.