Empresas chilenas impulsan ambientes laborales que apoyen la decisión de formar familia sin afectar carreras profesionales
En un conversatorio reciente liderado por RedActiva junto a la Fundación ChileMujeres y La Tercera, se abordó el desafío que representa para Chile la caída acelerada en su tasa de natalidad. Con una tasa de fecundidad de apenas 1,16 hijos por mujer, el debate se centró en cómo las empresas pueden contribuir a crear condiciones laborales que favorezcan la libre decisión de formar una familia sin que ello comprometa el desarrollo profesional.
La discusión contó con la participación de representantes de empresas como CMPC, CCU y BUK, quienes coincidieron en que, aunque las políticas públicas son clave, el sector privado tiene un rol fundamental para transformar la cultura organizacional. Según Francisca Jünemann, presidenta ejecutiva de ChileMujeres, las condiciones diarias en el trabajo influyen directamente en las decisiones personales sobre maternidad y paternidad.
Desde CMPC, Constanza Arjona resaltó la importancia de generar espacios seguros donde tanto madres como padres puedan desarrollarse profesionalmente sin sentir culpa o limitaciones. De manera similar, Teresita Morán, desde BUK, enfatizó la necesidad de promover la corresponsabilidad y eliminar sesgos que afecten a quienes deciden ser padres o madres, destacando iniciativas como el postnatal masculino para equilibrar responsabilidades.
Gabriela Ugalde, de CCU, subrayó la relevancia de ofrecer beneficios familiares integrales que alivien los costos asociados a tener hijos. En este sentido, Jünemann advirtió que en Chile existe un costo implícito para contratar mujeres debido a las leyes actuales y la falta de medidas compensatorias para los padres. Finalmente, Morán recomendó a las empresas adoptar políticas flexibles, eliminar sesgos de género y visibilizar ejemplos positivos dentro de sus organizaciones para fomentar un ambiente inclusivo y solidario.
Las panelistas concluyeron que si bien las iniciativas empresariales son un paso importante, no reemplazan la urgencia de reformas estructurales en la legislación nacional. El desafío es transversal y afecta a toda la sociedad chilena.