Estados Unidos y China acuerdan un marco para aliviar restricciones comerciales y mantener la tregua arancelaria
Tras dos días de intensas negociaciones en Londres, funcionarios de Estados Unidos y China anunciaron un acuerdo para reactivar su tregua comercial. El marco alcanzado busca eliminar las restricciones chinas sobre las exportaciones de tierras raras y algunos productos relacionados, además de aliviar ciertas sanciones estadounidenses, en un intento por estabilizar las tensiones económicas bilaterales.
El secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, afirmó que el acuerdo otorga mayor solidez al pacto previo firmado en Ginebra el mes pasado, que buscaba reducir los aranceles retaliatorios que habían alcanzado niveles de tres cifras. Sin embargo, precisó que aún no se conocen detalles específicos del acuerdo y que ambos países deben presentar el marco a sus respectivos líderes para su aprobación definitiva.
Por su parte, el viceministro chino de Comercio, Li Chenggang, indicó que también se ha llegado a un entendimiento en principio, que será llevado a los máximos dirigentes. Aunque el acuerdo podría evitar la desintegración del pacto de Ginebra, no resuelve las profundas diferencias existentes respecto a los aranceles unilaterales impuestos por Estados Unidos ni las críticas de Pekín a la economía dirigida por el Estado.
El avance llega en un contexto donde las tensiones comerciales han afectado mercados globales y provocado pérdidas millonarias para empresas internacionales. La incertidumbre generada por las políticas tarifarias ha ralentizado el crecimiento mundial, con la Organización Mundial del Comercio advirtiendo sobre un impacto negativo en la economía global. La expectativa es que este acuerdo sirva como un paso hacia negociaciones más amplias antes del plazo límite del 10 de agosto para concretar una solución definitiva.