Incendio mortal en residencia asistida de Massachusetts pone en evidencia la falta de regulación del sector
Un incendio fatal en la residencia asistida Gabriel House, ubicada en Fall River, Massachusetts, dejó nueve muertos y expuso la ausencia de regulaciones estrictas que protejan a los adultos mayores en este tipo de establecimientos. A diferencia de los hogares de ancianos, estas residencias carecen de requisitos federales rigurosos respecto a medidas de seguridad y dotación de personal.
Las residencias asistidas surgieron en la década de 1980 como una alternativa para adultos mayores que requieren ayuda moderada, pero no el nivel intensivo que ofrecen los hogares de ancianos. Sin embargo, expertos y defensores advierten que las normativas estatales son fragmentadas y poco exigentes, lo que deja a estos centros prácticamente sin supervisión efectiva.
Organizaciones como la Long Term Care Community Coalition señalan que las residencias asistidas operan con poca regulación y escasa fiscalización, lo que contribuye a incidentes graves y recurrentes. En Massachusetts, la falta de estándares mínimos para personal capacitado y protocolos de seguridad contrasta con las reglas aplicables a los hogares de ancianos, que reciben fondos federales y deben cumplir requisitos estrictos.
La senadora Elizabeth Warren ha impulsado iniciativas para fortalecer la supervisión del sector tras reportes sobre deficiencias en salud y seguridad. La tragedia en Gabriel House ha reavivado el debate sobre la necesidad urgente de actualizar las regulaciones para proteger a una población cada vez más vulnerable dentro de estas residencias.