Inundaciones en Texas dejan más de 100 muertos y decenas de desaparecidos
Desde el jueves 3 de julio, el centro-sur de Texas comenzó a experimentar un deterioro del clima que desembocó en una de las peores inundaciones recientes en Estados Unidos. El desborde del río Guadalupe durante la madrugada del viernes arrasó con comunidades enteras, dejando hasta el momento 119 personas fallecidas y alrededor de 150 desaparecidas.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió inicialmente una alerta por lluvias intensas en la zona, con pronósticos entre 125 y 180 milímetros. Sin embargo, las precipitaciones superaron ampliamente estas cifras, llegando a alcanzar hasta 380 milímetros en algunos sectores, lo que incrementó considerablemente el riesgo de inundaciones repentinas.
Durante las primeras horas del viernes se emitieron sucesivas alertas de emergencia para el condado de Kerr y la ciudad de Kerrville, donde el nivel del río Guadalupe alcanzó registros alarmantes de hasta siete metros. La falta temporal de datos por fallas en los sistemas de monitoreo dificultó la evaluación inmediata del desastre.
Con la llegada del día se confirmó la magnitud de los daños: zonas residenciales, vías y campamentos a lo largo del río quedaron bajo el agua. Entre los lugares más afectados está Camp Mystic, un campamento cristiano para niñas ubicado a más de 30 kilómetros de Kerrville, donde al menos 27 personas murieron y continúan las labores para localizar a desaparecidos. Más de cien rescatistas participaron en las operaciones durante las horas siguientes al desastre.