Israel intensifica ataques en Siria para proteger a la comunidad drusa
Recientes enfrentamientos entre grupos drusos y beduinos sunitas en Sweida, al sur de Siria, han provocado al menos 300 muertos desde el pasado 13 de julio, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. La violencia comenzó tras el supuesto secuestro de un comerciante druso, lo que desencadenó una escalada bélica en la región.
Ante esta situación, Israel inició una serie de ataques contra posiciones sirias, incluyendo áreas cercanas al palacio presidencial y al Ministerio de Defensa en Damasco. El gobierno israelí justificó estas acciones como medidas para proteger a la comunidad drusa del sur sirio, con la que mantiene un estrecho vínculo histórico y familiar a través de sus ciudadanos drusos.
El primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz expresaron que buscan evitar daños a los drusos en Siria y asegurar la desmilitarización de la zona fronteriza. Mientras tanto, el gobierno sirio calificó los ataques como una política deliberada para desestabilizar el país. En respuesta a la crisis, se anunció un frágil alto al fuego entre las partes involucradas.
Los drusos son una comunidad étnico-religiosa que practica una fe derivada del islam chiita pero con características propias y exclusivas. Su población se concentra principalmente en Siria, Líbano, Israel y Jordania, siendo Sweida su principal bastión en Siria. En Israel viven aproximadamente 150.000 drusos que están obligados al servicio militar y mantienen vínculos familiares con sus pares sirios, especialmente en los Altos del Golán, territorio ocupado por Israel desde 1967.