Mandatarios latinoamericanos critican la extrema derecha y reflexionan sobre desafíos democráticos en cierre de cumbre en Santiago
En el Centro Cultural Matucana 100 de Estación Central, Santiago, se llevó a cabo el acto final de la cumbre Democracia Siempre, con la participación del Presidente chileno Gabriel Boric y sus homólogos Luiz Lula da Silva (Brasil), Pedro Sánchez (España), Yamandú Orsi (Uruguay) y Gustavo Petro (Colombia). En esta instancia, los mandatarios dialogaron con representantes de organizaciones sociales y activistas, para luego emitir declaraciones críticas hacia las políticas internacionales impulsadas por gobiernos de derecha.
El Presidente Boric resaltó las reformas impulsadas por su administración, como la reforma previsional, el incremento del salario mínimo y la creación de un cuarto pilar para los cuidados dentro de la seguridad social. Subrayó que estas iniciativas reflejan una diferencia sustancial con gobiernos conservadores y reiteró su llamado a un alto al fuego en Gaza, enfatizando la importancia de respetar la legitimidad política incluso en contextos adversos.
Por su parte, Luiz Lula da Silva abrió la ceremonia con una crítica contundente a la extrema derecha global. Señaló que esta corriente representa un nuevo disenso antidemocrático que utiliza herramientas digitales para difundir odio y miedo, en lugar de recurrir a métodos militares tradicionales. Además, calificó a la extrema derecha como un movimiento con comportamientos nazis y fascistas que deterioran las relaciones civiles entre ciudadanos.
El mandatario colombiano Gustavo Petro recordó las manifestaciones sociales ocurridas en Chile en octubre de 2019, vinculándolas a un contexto más amplio de crisis capitalista y descontento regional. Destacó que estos movimientos reflejan tiempos complejos que podrían superar en dificultad a las dictaduras militares de los años setenta, evidenciando un panorama desafiante para América Latina y el mundo.