Migrantes venezolanos deportados de EE.UU. denuncian abusos en prisión de El Salvador
Carlos Uzcátegui, uno de los migrantes venezolanos deportados a El Salvador, vivió cuatro meses en una prisión donde denuncia haber sufrido abusos físicos y psicológicos. Tras su regreso a Venezuela, pudo reencontrarse con su familia en la región andina, poniendo fin a un calvario que describió como un verdadero infierno.
Los detenidos fueron enviados a El Salvador en marzo de 2025, luego de que el gobierno estadounidense pagara seis millones de dólares para alojarlos en una cárcel considerada por organizaciones de derechos humanos como un centro de torturas y muertes. Las autoridades estadounidenses los acusaron sin pruebas claras de pertenecer a la peligrosa banda Tren de Aragua, origen venezolano.
En Venezuela, el presidente Nicolás Maduro y otros funcionarios denunciaron públicamente las presuntas torturas sufridas por los migrantes en El Salvador, incluyendo golpes severos, heridas por balines y agresiones sexuales. Estas denuncias fueron difundidas mediante videos transmitidos por medios estatales, mientras se inició una investigación contra el presidente salvadoreño Nayib Bukele.
El regreso se produjo tras un intercambio de prisioneros entre ambos países, que permitió la liberación de 252 venezolanos y la entrega a EE.UU. de diez personas acusadas por el gobierno venezolano. A su llegada, los deportados fueron sometidos a revisiones médicas y procesos legales antes de poder reunirse con sus familias.