Pakistán enfrenta una red de extorsión que usa las leyes de blasfemia para amenazar a minorías religiosas
En Pakistán, una red criminal ha encontrado un lucrativo negocio al explotar las estrictas leyes de blasfemia del país, que pueden conllevar la pena de muerte. Esta organización se dirige principalmente a jóvenes pertenecientes a minorías religiosas, como la cristiana, utilizando las redes sociales para atrapar a sus víctimas en una estafa que puede terminar en linchamientos, encarcelamientos o pagos millonarios.
Según activistas y abogados que luchan contra estos casos, la red conocida como “la banda del negocio de la blasfemia” ha afectado a más de 450 personas en los últimos años. Su modus operandi incluye desde coaccionar a los jóvenes para que compartan contenido considerado ofensivo hasta hackear directamente sus cuentas para publicar material blasfemo. Posteriormente, exigen grandes sumas de dinero para retirar los cargos una vez que las autoridades abren investigaciones.
Las historias de las víctimas evidencian la gravedad del problema. Por ejemplo, Muhammad Zamzam, un joven ciego que nunca usó redes sociales, fue detenido tras el pago de un soborno que no garantizó su liberación. Otro caso involucra a un joven engañado por una mujer en Facebook para compartir caligrafía considerada ofensiva, quien lleva dos años encarcelado sin resolución.
Los motivos detrás de esta red criminal incluyen la obtención de dinero y poder, con un aumento notable en el nivel de vida de sus miembros y el estatus social derivado del miedo que generan. Además, existen denuncias sobre vínculos entre esta red y grupos islamistas radicales como el Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP). Organizaciones internacionales han señalado que las leyes de blasfemia perpetúan discriminación y se usan para atacar a pobres y minorías. En respuesta, el Tribunal Superior de Islamabad ha ordenado la creación de una comisión para investigar estos abusos.