Plan de expansión de Wimbledon enfrenta revisión judicial por oposición vecinal
El torneo de Wimbledon busca modernizar sus instalaciones mediante un ambicioso plan que contempla la construcción de un estadio con capacidad para 8.000 espectadores y techo retráctil, además de 38 nuevas canchas de césped ubicadas en un antiguo campo de golf contiguo. Esta expansión permitiría trasladar las rondas clasificatorias al mismo recinto, como ocurre en los otros Grand Slams, aumentando así la asistencia y los ingresos.
Sin embargo, esta iniciativa ha encontrado resistencia entre vecinos y grupos ambientalistas que defienden la preservación de espacios verdes y cuestionan el impacto ambiental y urbanístico del proyecto. El colectivo Save Wimbledon Park ha impulsado una revisión judicial ante la Corte Suprema del Reino Unido para impugnar la aprobación otorgada por la Autoridad del Gran Londres, argumentando que el terreno debería mantenerse como área abierta pública.
Desde el All England Club, su presidenta Debbie Jevans sostiene que la expansión es necesaria para mantener a Wimbledon en la élite deportiva mundial, mejorando tanto la infraestructura como la experiencia para jugadores y público. Actualmente, Wimbledon es el único Grand Slam que realiza sus clasificatorios en un lugar separado, con una capacidad limitada que contrasta con los otros majors. La nueva sede permitiría recibir hasta 8.000 espectadores diarios durante esa fase del torneo.
El proyecto también contempla espacios públicos como parques y canchas disponibles para la comunidad local. A pesar de los desafíos legales y la prolongada construcción estimada en ocho años, figuras destacadas del tenis como Novak Djokovic y Carlos Alcaraz han expresado su apoyo, destacando los beneficios para el deporte y la ciudad de Londres.