Protestas y tensión en Los Ángeles ante aumento de operativos migratorios y despliegue militar
Un grupo de alcaldes y concejales del área metropolitana de Los Ángeles ha unido sus voces para solicitar al gobierno federal que detenga las redadas migratorias en aumento, argumentando que estas acciones generan miedo y tensión en la comunidad. Sin embargo, las autoridades nacionales han indicado que no planean reducir o detener dichas operaciones, e incluso han aumentado el despliegue de tropas de la Guardia Nacional en la ciudad.
En medio de este escenario, se registraron incidentes violentos durante una protesta en el centro cívico, donde la policía empleó cargas con caballos, proyectiles de control de multitudes y otros dispositivos para dispersar a los manifestantes. La situación llevó a varias detenciones y a un ambiente de tensión en las calles, mientras las autoridades mantienen el toque de queda nocturno para controlar los disturbios.
El gobernador de California, Gavin Newsom, ha presentado una demanda en un tribunal federal para frenar la colaboración militar en las operaciones migratorias en Los Ángeles, argumentando que estas acciones representan un riesgo para la comunidad. La administración del presidente Donald Trump responde calificando la acción como una maniobra política. La presencia militar en la ciudad se ha incrementado con miles de efectivos desplegados, algunos de los cuales han sido entrenados para acompañar a los agentes en las redadas, lo que ha generado preocupación entre los residentes y líderes locales.
Las protestas se han extendido a otras ciudades estadounidenses como Dallas, Chicago y Nueva York, donde también se reportan arrestos y enfrentamientos con las fuerzas policiales. La tensión entre las autoridades federales y las comunidades afectadas continúa escalando, poniendo en evidencia el debate sobre las políticas migratorias y el uso del ejército en tareas civiles.